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El niño que nace prematuramente es un niño con características especiales por la patología que origina su inmadurez, la estancia prolongada en los Servicios de Neonatología y la frecuencia de lesiones crónicas que requieren un seguimiento y cuidados a largo plazo. . 

Al mismo tiempo, este acontecimiento inesperado, con las incertidumbres que genera sobre el futuro del niño, representa para los padres trastornos emocionales que podrían repercutir en la creación de un adecuado vínculo afectivo con su hijo y en las relaciones familiares, sociales o laborales.

Ambos aspectos conllevan la necesidad de apoyo al niño prematuro y a sus familias. Gracias al empeño de un grupo de padres y profesionales relacionados con la infancia, Canarias cuenta ya oficialmente con una Asociación de padres de niños prematuros, un ámbito donde expresar opiniones, resolver dudas, compartir experiencias o promover mejoras dirigidas al niño y a sus familias.

La Asociación de Prematuros de Canarias (APREM) es una entidad sin ánimo de lucro, compuesta por padres de niños prematuros y profesionales de distintas áreas, abierta a cualquier persona que quiera colaborar en el propósito de prestar ayuda de una manera integral al niño prematuro y a su familia.


INFORMACIÓN SOBRE PREMATUROS 


1.  ¿Qué es un recién nacido prematuro?

Es todo niño que nace antes de las 37 semanas de la gestación.

Dentro de ellos llamamos recién nacidos de “muy bajo peso” a los que nacen con menos de 1500 gr. y de “bajo peso extremo” a los que pesan menos de 1000 gr en el momento del nacimiento.

Los límites de viabilidad en el momento actual se sitúan de forma general en los niños que nacen con más de 25 semanas de edad gestacional y/o 500 gr de peso.

2.  Incidencia de la prematuridad

En los últimos años se ha observado un aumento de las cifras de recién nacidos prematuros, actualmente entre el 9-10% de los niños que nacen lo hacen antes del término.

También ha aumentado en número de niños con menores de 1500 gr (el 1.7% de todos los recién nacidos).

3.  ¿A qué llamamos edad corregida?

En el niño que ha nacido prematuramente no podemos valorar su desarrollo posterior como si su edad contara desde el momento del nacimiento, sino que debe tenerse en cuenta la edad corregida.

La Edad Corregida (E.C.) sería la edad que tendría el niño si hubiera nacido en su fecha prevista para el parto.

  E. C. = Edad cronológica (semanas) - (40 - Edad Gestacional, en semanas) 


4.  Causas de la prematuridad

Existen múltiples factores que se pueden relacionar con un mayor riesgo de presentar un parto prematuro:
Antecedentes maternos:
Enfermedades maternas previas
Incompetencia cervical
Anomalías uterinas
Antecedentes de partos prematuros o abortos de repetición

Trastornos relacionados con el embarazo:
Embarazo múltiple (gemelos, trillizos)
Rotura prematura de membranas
Infección vaginal o del líquido amniótico (amnionitis)
Infecciones urinarias
Anomalías de la placenta (Placenta previa, desprendimiento de placenta)
Hipertensión arterial
Embarazo mal controlado

Factores socio-biológicos y ambientales:
Edad materna (menor de 18 años o mayor de 35)
Estrés
Hábitos: alcohol, tabaco, drogas.
Inadecuada asistencia sanitaria
Malas condiciones familiares (pobreza, marginación, etc.)

Factores relacionados con el feto:
Malformaciones
De todas formas, hay que saber que en muchos de los niños que nacen prematuramente no se evidencia ningún factor de riesgo y es imposible conocer con certeza la causa que ha originado el parto pretérmino. Una madre sana con un embarazo controlado y sin problemas añadidos puede tener un niño prematuro.


5.  Problemas frecuentes en el Recién Nacido Prematuro

El recién nacido pretérmino puede presentar múltiples problemas después del nacimiento derivados de su inmadurez anatómica y funcional que condicionan una limitada capacidad para adaptarse al medio extrauterino. Estos son generalmente más significativos en los prematuros más pequeños, menores de 1500 gr

- Regulación térmica:
El recién nacido prematuro tiene grandes dificultades para mantener la temperatura corporal, con facilidad para presentar hipotermia (temperatura menor de lo normal), por lo que es necesario mantenerlo en un ambiente cálido, bien en incubadoras cerradas o en cunas de calor radiante.

- Problemas respiratorios:
Son uno de los problemas más frecuentes en el recién nacido pretérmino y consecuencia de la inmadurez de los pulmones. El pulmón inmaduro no produce cantidad suficiente de una sustancia (surfactante) necesaria para mantener abiertos los pulmones y permitir el intercambio de gases. Se produce así una enfermedad que se denomina Síndrome de distrés respiratorio o Enfermedad de las membranas hialinas, en la cual los pulmones del niño prematuro son incapaces de captar el oxígeno del aire. A la mayoría de los niños muy inmaduros es necesario administrarles agente surfactante después del nacimiento y también es habitual que precisen oxígeno suplementario y aparatos de apoyo respiratorio (respiradores).

- Infecciones:
Por múltiples motivos (poca eficacia de sus sistemas defensivos, menor paso de defensas desde su madre, necesidad de técnicas invasivas de diagnóstico y tratamiento, etc.) los prematuros, y en especial los de muy bajo peso, están expuestos a un elevado riesgo de contraer infecciones.

- Hemorragia cerebral:
Aproximadamente entre un 25 a un 40% de los recién nacidos con menos de 1500 gr presentan hemorragia intracraneal de diferente gravedad. Es un trastorno producido por la inmadurez de los tejidos que soportan los vasos de sangre y la fragilidad de estos vasos que existen en los ventrículos del cerebro, por lo que fácilmente se pueden romper y producir una hemorragia dentro o alrededor de los ventrículos. El diagnóstico y control se realiza mediante la ecografía cerebral.

- Problemas cardíacos:
En los prematuros con edad gestacional inferior a 32 semanas es frecuente que pueda permanecer abierto durante días o semanas un conducto que une la arteria pulmonar con la aorta (Ductus arterioso persistente), este conducto debe permanecer abierto hasta el nacimiento y se cierra generalmente en las primeras horas o días de vida. La persistencia del Ductus arterioso puede producir insuficiencia cardiaca y respiratoria por lo que sería necesario instaurar tratamiento médico para cerrarlo, en ocasiones el tratamiento médico no es efectivo y puede requerirse intervención quirúrgica.

- Apneas:
Es la falta de flujo de aire en la vía respiratoria (el niño no realiza movimientos respiratorios) son significativas cuando duran más de 20 segundos o se acompañan de disminución de la frecuencia cardiaca y cambio de coloración de la piel a pálido o azulado. Son muy frecuentes en los recién nacidos prematuros (las presentan el 80% de los niños de menos de 30 semanas de edad gestacional). Las apneas del prematuro en general están relacionadas con una inmadurez de los centros respiratorios que controlan la respiración (apnea primaria), aunque además múltiples procesos patológicos (infecciones, hemorragias, hipotermia, etc) pueden producir apneas (apneas secundarias).

- Ictericia:
Es la coloración amarilla de la piel producida por una sustancia llamada bilirrubina. La bilirrubina se produce fundamentalmente de la destrucción de los glóbulos rojos de la sangre y se elimina a través del hígado. En el recién nacido prematuro los hematíes son más frágiles y el hígado inmaduro por lo que es muy frecuente encontrar niveles elevados de bilirrubina en sangre. Unos cifras muy altas de bilirrubina en la sangre pueden producir lesión en el cerebro. El tratamiento de la ictericia (hiperbilirrubinemia) se realiza mediante focos de luz (fototerapia) aplicados sobre la piel del niño, donde trasforma la bilirrubina en sustancias no tóxicas. En pocas ocasiones es necesario realizar un recambio completo de la sangre (exanguinotransfusión).

- Alteraciones de la glucemia:
La glucosa es un elemento esencial en los recién nacidos y es la única vía de energía en los primeros días de vida. Los prematuros tienen a menudo problemas con el control de los niveles de glucosa en sangre (glucemia), tanto por defecto (hipoglucemia) como por exceso (hiperglucemia). Cuando existe hipoglucemia, se corrige aumentando el aporte de glucosa que se da al niño (habitualmente por vía intravenosa). En los casos de hiperglucemia puede ser necesaria la administración de insulina.

- Anemia:
Es la disminución del número de glóbulos rojos (hematíes) en sangre. Es muy frecuente en los niños prematuros. Para prevenirla se utiliza la administración de hierro y eritropoyetina pero puede ser necesaria la administración de transfusiones de sangre.

6.  Alimentación

Los niños que nacen muy prematuramente o que presenta patología grave pueden pasar un tiempo sin poder recibir leche, por lo que es necesario aportarle sus necesidades energéticas por vía intravenosa (nutrición parenteral).

Cuando sea posible la alimentación enteral (por vía digestiva), se recomienda siempre la lactancia materna que es la que mejor se adapta a las necesidades del niño, independientemente de su edad.

Se debe comenzar lo antes que la patología y características del niño lo permitan, los prematuros pequeños no son capaces de succionar y es necesario administrar la alimentación a través de una sonda introducida por la nariz o la boca hasta el estómago. Inicialmente se da de forma continua en pequeñas cantidades. En los niños muy inmaduros, con mayores necesidades de proteínas, la leche materna se suplementa con aditivos proteicos, que habitualmente no son necesarios tras el alta.

Cuando no es posible la lactancia materna estos niños deben recibir fórmulas diseñadas especialmente teniendo en cuenta las necesidades específicas de los niños prematuros. Estas leches se caracterizan por un mayor aporte calórico y porque administran una mayor cantidad de proteínas, calcio, fósforo, zinc y magnesio, una reducida cantidad de lactosa y de un 20 a un 50% de la grasa en forma de ácidos grasos de cadena media.

La administración de estas leches específicas para prematuros debe mantenerse aún después del alta hospitalaria hasta que el niño llegue a un peso próximo al peso normal al nacimiento (alrededor de los 3000 gr).

Existe otro tipo de leche (leches “fortificadas” o de continuación para R.N. de bajo peso). Estas leches proporcionan unos aportes de calorías, proteínas, calcio y fósforo intermedio entre las leches específicas para prematuros y las leche de inicio para recién nacidos a término. Este tipo de leches es la recomendada para administrar a todos los niños prematuros a continuación de las leches específicas para prematuros (o de la lactancia materna) y deben mantenerse al menos hasta los 6 meses y preferiblemente hasta el año de vida.

(Algunos valores en la composición de los distintos tipos de leche. Cálculos medios por 100 cc. de leche reconstituida)

 Proteínas      Calcio      Fósforo      Calorías
 Leches de Prematuros      2.3 g      98 mg      55 mg      80
 Leches Fortificadas      1.9 g      77 mg      45 mg      75
 Leches de Inicio      1.5 g      45.5 mg      27 mg      67.5


7.  Vacunaciones

El calendario vacunal en principio debe ser el mismo que el del niño nacido a término (con las mismas dosis y la misma cronología sin tener en cuenta la Edad Corregida).

La vacunación debe comenzarse de forma general a los dos meses de vida, si estos los cumple cuando aún no ha sido dado de alta se inician las vacunaciones en el hospital.

- Además se recomienda en todos estos niños la vacunación antineumocócica, que debería administrarse siempre en los que presentan patología pulmonar crónica.
- En niño con Displasia Broncopulmonar se recomienda además la vacunación antigripal en Otoño después de los 6 meses (debe vacunarse el niño y también toda la familia).

8.  Profilaxis de la infección por el V.R.S.

Los recién nacido pretérminos y en particular los que presentan patología pulmonar crónica son especialmente susceptibles a infección respiratoria grave por el Virus Respiratorio Sincitial (V.R.S.).

El VRS es un virus que produce infecciones respiratorias en lactantes pequeños, habitualmente se contagia de forma estacional (en los meses del otoño a primavera). En los niños prematuros, con una menor capacidad defensiva, la infección puede ser grave y poner en peligro la vida del niño, fundamentalmente en aquellos que tienen un problema pulmonar crónico (displasia broncopulmonar).

Para prevenir la gravedad de la infección por el V.R.S. se administra a los niños prematuros y durante la época de riesgo de contagio, un medicamento (Palivizumab) que se ha mostrado eficaz en la profilaxis de la infección respiratoria por VRS.

El Palivizumab (SYNAGIS), son anticuerpos monoclonales frente al VRS. Se administra mediante una inyección intramuscular, a razón de una dosis mensual, durante la estación de riesgo de infección por virus respiratorio sincitial (Desde Octubre-Noviembre hasta Febrero-Marzo).

Las indicaciones de la Sociedad Española de Neonatología para su administración son:
En niños afectos de displasia broncopulmonar hasta los 2 años de edad
En niños prematuros sin patología pulmonar crónica pero nacidos antes de las 28 semanas de edad gestacional. Administrar hasta el año de vida.
En los pretérminos de entre 28-32 semanas de edad gestacional que cumplan los 6 meses de vida después del inicio de la estación de riesgo de VRS.
En los niños pretérminos que nacen entre las 32 a 35 semanas de edad gestacional, se valorará de forma individual, según factores de riesgo asociados.
Esta medicación es de utilización exclusivamente hospitalaria, en caso de que considere que su niño se encuentra entre los grupos con indicación de tratamiento y no ha sido avisado para la administración de la profilaxis, debe ponerse en contacto con la Sección de Neonatología donde nació el niño.

En el siguiente video puedes aprender más acerca de los bebés prematuros y sus cuidados: